Yucatán renace desde el campo: aprueban por unanimidad la nueva Ley Ganadera
El Congreso yucateco da paso a un marco jurídico moderno, con justicia social y enfoque ambiental para productores del sector pecuario.

#Yucatán
13 de noviembre de 2025
En una jornada calificada como histórica para la vida productiva de Yucatán, el Congreso del Estado aprobó por unanimidad la nueva Ley de la Ganadería, una normativa impulsada por el diputado Wilmer Manuel Monforte Marfil, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política y coordinador de la bancada de Morena.
La iniciativa, construida de la mano de productoras y productores del campo yucateco, deja atrás más de cinco décadas de una regulación rebasada por la realidad y la transforma en un marco legal actualizado, sustentable y con sentido social, pensado para proteger el patrimonio ganadero, elevar los estándares de sanidad animal y consolidar a la ganadería como motor del desarrollo regional.
Monforte Marfil subrayó que no se trató de “parchar” una ley antigua, sino de levantar una nueva base jurídica, inspirada en las necesidades reales de quienes trabajan la tierra, cuidan el ganado y sostienen la economía rural del estado.
Una ley construida desde el territorio y con el pueblo
La nueva Ley Ganadera nace de un ejercicio amplio de Parlamento Abierto, coordinado por la Comisión Permanente de Desarrollo Agropecuario, que organizó foros en Tekax, Mérida y Tizimín. A estos espacios acudieron más de mil productores, asociaciones ganaderas y académicos, quienes aportaron propuestas y diagnósticos para enriquecer el contenido de la reforma.
El legislador morenista recalcó que se trata de una norma elaborada desde el territorio y no desde el escritorio, resultado de escuchar directamente al sector primario. Con ello, afirmó, Morena demuestra que legisla atendiendo las causas del pueblo y poniendo en el centro a quienes alimentan a Yucatán.
Ejes clave de la nueva Ley Ganadera de Yucatán
La nueva legislación incorpora herramientas concretas para transformar al sector ganadero en un pilar de bienestar rural, competitividad y sustentabilidad. Entre sus principales componentes destacan:
Presupuesto progresivo e irreductible para la ganadería, que garantiza recursos crecientes y blindados para el sector.
Creación de la Unidad de Vigilancia Ganadera, orientada a salvaguardar el patrimonio de las y los productores frente a delitos y riesgos que afectan su actividad.
Impulso a un sistema estatal de trazabilidad y sanidad animal, alineado con estándares internacionales, que fortalece la inocuidad, el control sanitario y la competitividad de Yucatán en mercados nacionales e internacionales.
Reconocimiento de la diversidad productiva del estado, abarcando no solo el ganado bovino, sino también ovinos, porcinos y el sector apícola, fundamentales para la economía rural.
Integración de un enfoque ambiental, que promueve sistemas silvopastoriles y agroforestales, con prácticas que cuidan los suelos, la vegetación y los recursos naturales.
De acuerdo con Monforte Marfil, el corazón de esta nueva ley es la justicia social, con un objetivo claro: que la ganadería sea un verdadero motor de desarrollo, que el valor agregado se quede en el campo y que las familias dedicadas a esta actividad vivan con mayor dignidad y bienestar.
Renacimiento Maya: el campo como corazón del desarrollo
La bancada de Morena celebró la aprobación unánime de la Ley Ganadera como un paso concreto dentro del llamado Renacimiento Maya, la etapa de transformación que encabeza el gobernador Joaquín “Huacho” Díaz Mena, respaldada por el proyecto nacional que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Este nuevo marco jurídico se integra a una visión en la que el campo yucateco vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia de desarrollo, articulando productividad, inclusión social y cuidado del ambiente.
Para Monforte Marfil, la Ley Ganadera representa mucho más que una actualización normativa: es una forma de reconocer el esfuerzo histórico de las comunidades rurales, apuntalar el futuro del sector pecuario y fortalecer el orgullo de Yucatán. Con la ley aprobada, el mensaje es contundente: cuando el campo tiene rumbo, Yucatán renace.





